Durante la pequeña celebración que había preparado Gayla y su esposo. El doctor Harker conversaba con la castaña mientras que Dalton atendía a los jueces. —Significa mucho para mí que haya venido a mi boda, doctor Harker. —No me la hubiera perdido por nada del mundo. Eres muy preciada para mí, estoy muy contento de que hayas encontrado el amor aunque sea tan lejos. —Si lo he encontrado muy lejos —Sonríe la castaña. —Pero lo has hecho… Dalton es un buen chico—Confiesa el doctor observando al vaquero. —¡Si, lo es! —Ahora tienes una hija ¿eh? Me has sorprendido Gayla. Estoy orgulloso de ti, has aprendido a superar tus miedos. —Bueno, digamos que ese vaquero me ha echado una buena mano. —Eso me da gusto… y sobre lo que me has preguntado de tu traslado. No te preocupes, ya he firmado lo

