—Vamos Adrien, es hora de que te levantes de la cama debes ir a clases hijo. Gayla gritaba desde la cocina hasta el cuarto de su hijo, Daria ya se encontraba sentada en la mesa tomando el desayuno mientras leía un libro. —Hija, no estudies mientras desayunas. —Madre, tengo un examen importante necesito repasar. —Estoy segura que saldrás bien, así que date prisa comiendo que tu padre no tarda en salir. Habían transcurrido 18 años desde que Gayla dejo de cambiar pañales… sus dos hijos ya eran adultos, los cuales comenzaban a cursar la universidad. Los chicos asistían a la universidad Dalton los llevaba a diario… pero el problema era despertar a Adrien, era toda una odisea. En eso alguien toca la puerta de la casa, Gayla se encamina hasta ella dándose cuenta quien se encontraba detrás

