—Eh, Adrien… —lo saluda Maximiliano poniéndose en pie para seguirlo a su habitación —Te has tardado un año para regresar—Le dice tirándose en la cama del joven rubio. —Los animales son muy tercos. —Ni que lo digas, así son los de papá. ¡Oye! Necesito de tu ayuda. —¿Qué quieres? —Sabes bien que estoy colado por tu hermana, y Sally no se separa de ella ni por un momento. Podrías, bueno no se hacer algo con mi hermana. Es que necesito hablar con Daría. —¿Estás loco? Daria me mataría, ya sabes como es. —Es por eso que quiero que me ayudes, me está esquivando quedándose con mi hermana todo el tiempo. Expresa con fastidio. —Pues si lo hace es por algo, quizás no le gustas. Maximiliano miro a su amigo con expresión no muy agradable. Esa idea rondo mucho por su cabeza últimamente, y era po

