Por la mañana siguiente Lía y Livia se llamaron meramente con entusiasmo, Lía llegaba en taxi a las oficinas del Chris mientras decía. __Livia, estoy nerviosa. Livia conducía vestida de forma formal hacia el despacho del amigo de su padre. __Yo también, ¡qué emoción!, ¡vamos a trabajar en un despacho! Ambas estaban tan emocionadas que sus sonrisas parecían iluminar el día. __Lo sé, bueno, te dejo, acabo de llegar, te veo mañana en la uni. __Sip, hablamos en la noche, bye, y suerte. __Igualmente, te quiero. __Y yo a ti. Enseguida colgaron la llamada y Lía bajo del taxi después de pagar mientras miraba el gran edificio con algo de nervios, sin más suspiro y dijo. __Vamos Lía, tu puedes, no te pongas nerviosa. Enseguida prendió camino hacia el interior mientras rápidamente llego a

