Leonardo Style. Anne salió del ascensor casi sin mirarme. Ese gesto frío, esa forma suya de fingir que no existo… me encendió la sangre. —Anne —la llamé. No se detuvo. Antes de que pudiera alejarse un paso más, la tomé del brazo y la empujé contra la pared del pasillo. No fue delicado. No tenía intención de serlo. Necesitaba sentir que seguía ahí, que no me había borrado. —¿Qué coño te pasa? —murmuré, demasiado cerca. No esperé respuesta. Apreté mis labios contra los suyos con rabia, con hambre. Sabían a fresa, dulces, malditamente adictivos. Al principio se quedó rígida, sorprendida… pero solo un segundo. Luego me devolvió el beso, con la misma furia que me estaba devorando por dentro. Mi lengua reclamó la suya sin pedir permiso. Mis manos subieron por su cuerpo como si lo conoc

