Anne Hamilton. Ha pasado una semana desde que soy la novia de Elliot.Una semana de mensajes constantes, de cenas tardías, de cafés a deshoras porque él se niega a dejarme sola aunque llegue agotado del trabajo. Elliot cumple. Elliot está. Elliot no exige. A Leonardo lo he borrado del mapa. No lo miro, no lo registro, no existe. Si entra a una habitación, yo salgo. Si habla, yo sigo escribiendo. Es la única forma de mantenerlo lejos. También descarté por completo la propuesta de Liam. No soy ingenua. Ese hijo de puta se cree intocable y, peor aún, estoy casi segura de que es el amante de Mayra. Mi hermana es una cría, manipulable, impresionable… y si confirmo lo que sospecho, no habrá apellido Anderson que lo salve de mí. Bastante hago con no romperle la cara cada vez que lo veo. Ahora

