-Por favor discúlpate. Ian se echó hacia atrás, frotándose los moretones alrededor de los ojos. Estaba sentada frente a la mesa y murmuré. -Creo que me he disculpado más de 20 veces... -Sin embargo, no podré recibirlos si muero, así que tendré que perdirte que sigas disculpándote. -¿Disculpa de mi parte? -negue con la cabeza como si no entendiera su idioma. Ian suspiró exasperado. -La señora tiene una imaginación verdaderamente maravillosa. ¿cómo... crees que eso es posible para él y para mí? -Pero... pensé que podrías haberlo hecho por tu apariencia... -¿Es la apariencia un problema aquí? -Ian abrió los ojos entrecerradamente. Extendió la mano y agitó su mano hacia mi, quien naturalmente estaba confundida acerca de lo que estaba diciendo. -Si, se trata de la apariencia, ¿verdad?

