El principio de alteridad refiere que ante alguna situación de conflicto, siempre es adecuado ponerse en el lugar del otro. Era mi turno. Durante el tiempo que estuve trabajando con Doña Estela, fui aprendiendo muchas cosas con Don Evaristo. No sólo sobre cultura, sino sobre el comportamiento humano y sobre todo el de los hombres. En nuestros encuentros siempre había algún aprendizaje, ya mencioné que no sólo era sadomadoquismo y dominación. Habían largas horas de tertulia y consejos. A veces pensé que me quería porque veía en mí, el reflejo de Michelle. Luego de que David me dejara en casa, pasé todo el sábado maquinando lo que debía hacer. Como enfrentaría a Fausto, debía ser muy astuta porque lo que menos deseaba, era que supiera que estuve husmeando en sus papeles. Una idea vino a

