¿Todo bien?

1130 Palabras
—¿Qué tu quieres?—Le dije comportándome desafiante mirándolo a los ojos con las manos cruzadas sobre el pecho. —Saber que te pasa, eso quiero. —Ah, porque tu no lo sabes, ayer estabas muy feliz con la chiquilla esa y ahora tu no sabes. Como te haces el inocente pero ese papel no te queda para nada y a mí no me lo vas a intentar meter a la fuerza. —Ay Marina, por favor, yo no hice nada, solo estaba hablando con ella, para quitarme de encima a Nadia y que no sospechara de ti. —Tú siempre tienes una buena excusa, dónde eres una víctima pero nunca pensaste como me podría sentir yo. —Mari nunca pensé que te molestarías, tú no eres alguien celosa, además, fuistes tú quien me dijo que actuara como siempre, ahora va a ser que tu te molestes conmigo por hacer lo que tú me dices, ya no te pongas así y ven abrázame—dijo mientras se acercaba a mí con los brazos abiertos. -esta bien, solo porque es la primera vez y en parte tienes razón, pero que no vuelva a pasar. Lo abracé y quise olvidar lo que había pasado la noche anterior. Nos pusimos a conversar y contarnos todo sobre el sábado, ya era tarde así que él se tenía que ir, la despedida fué triste aunque sabía que al otro día nos veríamos, nos abrazamos y nos besamos más de una vez, yo no quería que se fuera y él no quería irse, después de una despedida de media hora al fin se fué. ✓✓ Creíste que todo te iba a salir Perfecto, olvidaste que yo Siempre te estoy mirando. Eric Un mensaje en la mañana, que me asustó, este hombre me iba seguir molestando, no entiendi que quiso decir con eso. Estaba dándole vueltas al mensaje intentando hallar una explicación a que significaba. Cuando de pronto Nadia irrumpió en mi cuarto. —Te voy a preguntar de nuevo y por favor dime la verdad ¿Tienes algo con Enzo? —¿Que pasa Nadia? Estas muy alterada —Definitivamente, vas a ser descarada hasta el final, nunca me esperé esto de ti . Ely me lo dijo y no le pude creer, aunque me juraba no le creía pero ya estoy segura de todo y por lo que veo tu no me vas a decir, pero que tragedia mi vida yo ya lo sé. Ayer Enzo estaba aquí, vi como lo abrazabas y lo besabas, no me lo contaron, lo ví con mis propios ojos, las fotos y videos de ustedes acaramelados. ¿Y todavía me lo querés negar y hacerte la boba? Eric fué a mi casa hoy en la mañana y me enseñó unas fotos de anoche, me dijo que tu también lo habías engañado a él, que abriera los ojos contigo. Y cuánta razón tiene, siempre estuve engañada contigo. —Nadia, perdóname—, respodí reflexiva —no voy a poner más excusas, se qué lo que hice esta mal, pero eso no significa que no te quiera, yo te considero como mi hermana. —Las hermanas no se hacen eso, solo te estas vengando por lo de Tony. —No puedo creer que pienses que soy tan mezquina, lo que yo hice no tiene nada que ver contigo, no quería hacer nada en contra de ti, no te voy a explicar como pasaron las cosas, no es como que eso haga que mis acciones duelan menos. —Tu y Cris son iguales —dijo, dió la espalda y se fué. Sus últimas palabras me rompieron el corazón, ¿Yo soy tan mala persona? Jamás en diez años que la conozco he hecho algo que la perjudicara, siempre estuve con ella, a pesar, de que ella nunca hizo nada cuando me hacían bulling en la escuela, o cuando me pegaban entre más de cinco, porque el chico que le gustaba a alguna de ellas, quería ser mi novio, yo tuve que salir sola de mis pesadillas, con el alma quemaba sabiendo que ninguna haría nada por mi , pero a ella siempre la apoyaba, siempre estuve ahí para ella, hasta para lo más mínimo. Me duele que sea tan radical, aunque ya sabía, que esto iba a pasar. Me puse a llorar desconsolada, había perdido a una persona muy importante para mí y no sabía como arreglar las cosas, aunque no me arrepentía de haberme involucrado con Enzo, sabia que no lo habia hecho por capricho ni por venganza, estaba consciente de lo que sentia por él, pero si me dí cuenta, aunque muy tarde, que podría haber hecho las cosas mucho mejor. Casi llegando la noche llegaron a mi casa Lidia y cinco de nuestras amigas. —No entiendo como pudiste ser así —me decía Lidia—. considera que cuando traicionaste a Nadia también nos traicionaste a nosotras, desde hoy no tienes amigas. —Que Nadia no quiera verme lo entiendo aunque me duele, incluso tu postura es comprensible, pero estas cinco, no entiendo que hacen metiendo sus narices en el asunto, ahhh ya sé, ustedes tres— dije señalando a tres de las otras cinco chicas que vinieron —tenían muchas ganas de tener algo con Enzo, pero él, nunca las miró tampoco, ustedes no están aquí apoyando a Nadia, ustedes están molestas por sus propias razones, una lástima que tú y Nadia - le dije a Lidia—se rodeen de tantas víboras, ahora por favor váyanse de mi casa. Me sentía agraviada, desconcertada y un poco molesta, me sentía sola, pero la verdad ya se sabía. —Enzo, ya Nadia sabe, y se molestó muchísimo —le dije llorando mientras hablaba con él por teléfono. —Tranquila Mari, tú no has hecho nada malo, yo y ella no teníamos nada, no entiendo porque ella reacciona así, no es como si tú lo hubieses hecho a propósito por molestar, tú intentaste con todas tus fuerzas evitar esto, pero que se puede hacer, tú y yo nos gustamos y era algo que en algún momento iba a pasar. —Tu no entiendes Enzo, creo que la lastimé de verdad. —¿Cómo lo supo? —Eso es lo peor, se enteró por otros, no por mi. —Mary, yo voy para allá a verte, no te preocupes, todo se va a solucionar. Tranquilízate. Más tarde Enzo llegó y como siempre me consoló como solo él sabe hacerlo. —No importa que el mundo te dé la espalda, yo estoy aquí, no importa que pase entre nosotros en el futuro, yo, no te la voy a dar. —Gracias, porque te tengo, siento que cualquier sacrificio vale la pena, nada me puede dañar si estoy contigo.
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