El día en que murió su madre fue el día en que más extrañó a su padre; fue el día en que más solo se sintió. Frente al ataúd de su madre lloró más que nunca, lloró suplicando amor, suplicando que regresaran a la vida a la única persona que de verdad lo amaba. Luego tuvo que enfrentarse a su soledad, a su pobreza, mientras su padre vivía una vida sin hambre, con un hogar y él vagaba por la calle con su cartoncito, buscando un rincón calentito para dormir. Se había preguntado muchas veces quién era su padre y su madre nunca le había contado, solo le había dicho que era un hombre que tuvo que marcharse. Cuando llegó Gonzalo dejó de sufrir y en él encontró al padre ausente. Pero ahora, muchos años después, John Abad venía a decirle a su hijo toda la verdad, desmoronando la poca felicidad que l

