Lo único que podía ver era árboles y una especie de bosque en el camino, lo cual alarmó en cuanto dejaron la ciudad, ella jamás había estado en la zona residencial de la ciudad, que irónicamente queda justo a las afueras, por un momento llegó a sentirse ingenua, una tonta al creer que ciertamente podía confiar en alguien así nada más. Pero intentó tranquilizarse a sí misma, respiro hondo y retuvo aterrada el aliento que había tomado hasta que vio una enorme mansión a lo lejos, soltó todo el aire y más hizo falta para tener poder demostrar siquiera un poco del asombro que ésto causó eso en ella. Isabella estaba tan hipnotizada por el paisaje que ella dejó de importarle el camino, hasta que el auto se detuvo. Hizo un barrido visual desde su asiento hasta que vio un auto, y fuera de este est
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