Greecy estaba desayunando con Abby y mi madre, mi hermana Mary aún dormía. Me senté junto a ellas, tenía esa resaca que me ponía de mal humor. Pedí una taza de café sin azúcar, revisé mi celular, tenía un mensaje de Diane, era en respuesta al que yo le había enviado antes. ¿Molesta? era poco lo que pude percibir, tuvo sus razones y yo fui un desgraciado, lo peor que pude hacer era escribirle estando ebrio. Decirle que era una perra no estuvo nada bien pero insistir en ¡Eres una maldita perra! Admito que pasé el límite del respeto. Ella desistio en mis terapias, de hecho me dijo que cambiara de número y que no se me ocurriera buscarla porque podría levantar cargos en mi contra por hostigamiento. Discretamente me levanté con mi taza de café y mi celular, caminé hacia el balcón. Y empecé a

