Capítulo dedicado a todas las amantes de Elián. Ximena: Elián me presenta a Max, esta vez como su esposa y conversamos por unos diez minutos de pie frente al portón hasta que el timbre suena anunciando el horario de almuerzo y decidimos marcharnos para evitar que alguien nos reconozca. Elián y Joshua intercambian algunas palabras mientras yo los espero al lado de otro de los guardias y cuando mi esposo llega a mí, me toma de la mano para juntos, continuar la marcha. —¿Qué haremos ahora? —pregunto. —Es una sorpresa. —Su sonrisa provoca cosas raras en mi interior y como tonta, se la devuelvo—. ¿Estás enojada conmigo? —Frunzo el ceño y me lo pienso por unos segundos. —Siento que debería estarlo porque me has hecho pasar un muy mal rato, pero también creo que me lo merecía. —Observo que

