Capítulo dedicado a Jeny Galvan Betania: —¿Qué haces aquí? —le pregunto a David al verlo en mi habitación. Desde aquel día en el que osó actuar en mi contra, acusarme de traición, le prohibí entrar en esta habitación. En estos momentos duerme en un cuarto de invitados, pero no me importa, ni él ni lo que puedan pensar de mí el resto de los que viven en este lugar. Incluso, a pesar de la insistencia de mis padres de perdonarlo, he mantenido mi decisión firme. Lo quiero fuera de mi vida. —Necesitamos hablar —responde desde su lugar al borde de la cama y yo camino hacia mi armario a buscar la ropa de equitación. —Tú y yo no tenemos nada de que hablar. —Sabes que sí, Bet. —Enojada, doy la media vuelta y lo veo en la puerta del closet. —No me llames así, no tienes ningún derecho. Para ti

