|54| Franco llevaba cinco minutos bufando y renegando, parecía un niño pequeño haciendo un berrinche, rodé los ojos por no sé qué vez en el día. —Es que no eres su novia, eres la mía, esto ya me parece una mala idea —continuó diciendo, sentía que desde hacía dos minutos había empezado a caminar más lento, quizás buscando la manera de convencerme en ese tiempo que ganaba. —Me preocupo por las personas a diferencia de ti, Franco —le dije, frunció el ceño. —Me preocupo por ti y por Nicolás, ¿Qué es más importante para mí que ustedes cuatro? —me dejó callada con sus palabras, era un tierno cuando quería, pero un patán la mayoría de las veces —Exacto, nada es más importante que ustedes. —Eres tan tierno —me puse de puntitas y besé su mejilla —Amo cuando eres así todo macho alfa cuidando

