DEAN No hace mucho, me invadía una sensación de plenitud, la certeza de ser uno de los hijos amados por la diosa, uno de los hombres más afortunados del mundo. Tenía a mi lado a la mujer que amaba y era amado por ella, pero hoy no tengo idea de dónde está ese hombre. Esta noche, el vacío en mi pecho se siente peor que nunca. Es como si el hueco se expandiera con cada minuto que paso sin ella y mi cordura amenazará con caer por ahí y perderse. No fui capaz de protegerla y no hay momento en no me recriminé por ello. Amo mi manada, amo mi gente, pero aun así siento que mi presencia junto a ella habría evitado su desaparición. En aquel momento tenía unas habilidades diferentes a la del resto de lican y eso me tortura, pues eso debía significar algo, mi mente me dice que pasé algo por alto,

