NADIR Su beso es suave, casi como si estuviera tanteando terreno, como si dudara sobre cómo proceder. Eso hace que me contenga y trate de ser lo más suave que puedo para no asustarla. Mis labios siguen el ritmo de los suyos tratando de saborearlos sin intentar consumirlos y dominar la situación. Sus labios se separan levemente de los míos, pero no puedo evitar querer más y vuelvo a ellos mordiendo levemente su labio inferior. Su respiración se agita levemente y aun así, no veo rastro de la loba. Eso me da la confianza para arriesgarme un poco más con la chica. —Dime que me dejarás besarte esta noche todo lo que quiera. Puedo ver aún algo de duda en sus ojos, pero sus labios dicen que sí y esta es una oportunidad que no pienso desaprovechar. Su respuesta es un abrazo, con lo cual s

