—Despierta, tu padre está llamándote — Me dijo Chloe. —Seguro me dirá un sermón sobre que no debo drogarme y esas cosas —Murmuré agarrando el teléfono. - ¿Hola? —Contesta. - ¡Feliz cumpleaños! —Gritó, no me esperaba eso. No es mi cumpleaños, Murmuré. —Claro que sí, hoy es dos de enero — Me dijo y mire el calendario de la pared. —Tenía razón. —Lo olvides — Dije sin importancia. - ¿Cómo te sientes ya ser mayor de edad? —Bien — Me limite a decir. —Hoy no hablare sobre tu problema con las drogas, pero mañana no te salvas — Bufé. —Papá, estoy durmiendo — El río. —Hablamos luego — Colgó. Chloe me miraba. - ¿Y bien? —Preguntó. —Solo iba a felicitarme por mi cumpleaños — Hable cubriéndome con la manta. - ¿Cumpleaños? ¡Eres mayor de edad! —Me abrazo— ¿Por qué no me dijiste? No lo rec

