TRES AÑOS MÁS TARDE… Era temprano, salí en ayunas de casa, andaba apurada para dejar todo listo para la tarde. ¡Qué ansiedad! Estábamos preparando el salón para el cumpleaños número tres de Nathan, ¿en qué momento pasó todo tan rápido? Ethan me estaba ayudando con los preparativos. Las cosas habían mejorado, podía decir que volví a confiar en mi esposo. No me sentía muy bien, tenía náuseas debido a mi embarazo. Sí. Estaba embarazada de cuatro meses. Mi celular comenzó a sonar, era mi madre, respondí. —¿Bueno? —Hola, Anna, ¿necesitas ayuda? —No, má —miré a mi alrededor—, gracias, pero ya tenemos todo organizado. Corté la llamada, deseaba poder desayunar algo, ya moría de hambre. —¿Pedimos algo a Starbucks? —sugirió Ethan, acepté enseguida, no lo dudé. Finalizamos con todo,

