Cinco días en el hospital, cinco días largos internados con Nathan. Por fin pudimos irnos a nuestra casa, regresar a la tranquilidad, con nuestro pequeño, nuestra familia. Era jueves por la mañana, nos dieron de alta. Preparé al niño, lo abrigué bien porque hacía frío y salimos de la clínica. Buscamos nuestro auto que estaba en el estacionamiento y nos subimos. Emprendimos camino a casa. Al llegar, vi unos carteles y globos fuera, era idea de mis suegros, mi madre, mi hermana… Me emocioné. BIENVENIDO NATHAN Entramos a la casa, tenía un moisés preparado en la sala de estar, recosté a mi bebé allí y fui a dejar los bolsos a la habitación. —¿Pido algo para el almuerzo? —preguntó Ethan. —Bueno —estuve de acuerdo, me sentía cansada para ponerme a cocinar. Regresé a la cocina en busca

