No sé en qué momento nos quedamos dormidos. Desperté a su lado, su aroma, su calor, su respiración, su piel. Me levanté y me encaminé al baño, tomé una ducha y al regresar a la habitación, mi novio no estaba allí. Me cambié, me vestí con un pantalón de gimnasia n***o, con una remera blanca, y unas zapatillas deportivas, me sentía tan cómoda vestida así, y por lo que tenía que hacer ese día, ese atuendo estaba bien. Fui a la cocina y ahí estaba Ethan, preparando el desayuno. —Buenos días, preciosa —dijo al verme entrar. —Buen día, guapo —sonreí y le guiñé el ojo. Se acercó a mí, y me besó tiernamente. Me tomó por la cintura, nos miramos, sonreímos. Pasé de él y miré lo que estaba preparando. Tortitas con jalea de frutilla, se me hizo agua en la boca con solo verlo, puse una mano sobre

