Wesley Recibo un mensaje de Osvaldo, me sorprende que él me escriba. Más aún, me indica que Rocío solo me dará una oportunidad para escuchar lo que tengo que decir. Le propongo mi departamento, pero él niega, me dice un restaurante en Larcomar y acepto. Algo que si me deja en claro, es que no estará sola, sino con él. Es un requerimiento básico para que ella acepte hablar conmigo. Dudo un poco, aunque no estoy en condiciones para ponerme exquisito. Acepto también su condición y alistó todo lo que necesito para demostrar lo que pasó ese día. Trato de ver varios temas en el trabajo para ver si acelera la hora, aún así, no sucede. — Amigo, ¿no piensas almorzar?— aparecen Julio y Juan. — No tengo hambre. — Vamos muchacho que de amor no se muere. Aún cuando te veo, creo que sí lo hará

