Entre 4 personas nos logran separar. La verdad que no quería dejar de golpear a este tipo. Se merece mis golpes y mucho más. — Eres un enfermo, quien te crees para actuar así. — Responde el tal Jonatan — Yo enfermo, quien es el que se expresa de una mujer así. No tienes derecho alguno. — Le respondo, mientras forcejeo con las personas que me sostienen. — Basta señores, estamos en un hotel, cálmense de lo contrario llamaré a la policía. — Dice uno de seguridad.— ¿Que hacemos Osvaldo? — Este se soba la mejilla que se puso morada. — Llevemos a la enfermería. — Le dice — Por favor señores. Necesito su colaboración, no quiero ningún golpe que se den. Estoy informando a mi superior este incidente. Necesito que se controlen. Nos llevan en silencio a la enfermería. Aquí el doctor, ese que una

