La cena fue bastante tensa. Miradas que cruzaban, momentos de silencio incomodos. — Amor, aún debo quedarme una hora más, hay algunos temas por cerrar con los chicos. — Le digo a Iván mientras nos paramos después de cenar. — Voy a esperarte en el bar del hotel. Creo que alguien necesita un trago — Veo que mira a su amigo. — Ok, te llamo al salir — él se acerca y me da un beso. — Por cierto, si tú amiga desea mudarse, ya está el departamento habilitado. — ¿Tan rápido? — Me quedo sorprendida. — Si, trabajaron desde que salimos. — ok. Le avisaré. Nos separamos, camino con Osvaldo y Katrina. Los tres nos dirigimos a la oficina. Una vez dentro, observo a mis dos asistentes. — Katrina, puedo saber que diablos pasó ahí. — No entiendo a qué te refieres — Dice sentándose frente a mi

