Me sorprende lo rápido que consiguió una cita en una clínica pituca. Estamos sentados en el lobby de la clínica Delgado en el área de ginecología. Me es extraño que el haya dedicado acompañarme a la cita. Aunque tampoco es que sea la única que ha venido acompañada. Varias están gestando y con sus esposos. Ya han pasado media hora Y visualizo mi nombre en las pantallas para que me dirija al consultorio. Me levanto como un resorte, Iván se ríe y el también se levanta, me coge la mano y entrelaza nuestros dedos. Ambos caminamos por el padadizo. Una enfermera nos recibe y nos indica dónde ubicarnos. — Buenas días — Saluda un médico, calculo unos 45 años, es guapo y alto, con barba bien recortada. — Soy el doctor Gonzáles. En qué los puedo ayudar. — Buenos días, doctor— Saludo algo palteada

