Katrina — ¿Si me retracto? — Repito, en eso miro que cambia el semaforo — Verde, avanza. — Julio hace lo que le indico — No creas que vas a dejar mi pregunta en el aire — me dice él — Ya dijiste que no soy tu tipo — él me observa por el reprovisor. — Yo no dije eso. — Entonces, ¿por qué me rechazaste? — Eres una mujer bella, la verdad es que me sorprendió lo atrevida que fuiste, podría decir que me asusto tu proposición. — ¿Asusto?, no me digas que nunca te has liado con alguien en una noche — él vuelve a fijar su mirada la carretera. — Claro, no soy un santo. Si hay alguien que me gusta, tonteo un rato y luego propongo. Aunque hay mujeres que se ofrecen solas, no suelo tomarlas. Me gusta yo escoger. A lo que me refiero con que me asusto, es porque si a una persona que no conoces

