Narra Caleb Donovan: Oh, mierda. Volvió a pasar. Yo había entrado a ver por qué Savannah no venía y la encontré haciendo eso de nuevo. Lo notaba por su cara, por su forma de moverse, de hablar, de respirar... Esa no era la Savannah de siempre. Había salido aquella que tanto se esmera en guardar. Era mejor no acercarse. Entré justo cuando ella corría a la cocina y agarraba la sartén. Iba a intervenir, pero cuando se giró y vi su cara, decidí que era mejor no hacerlo. Lo asesinó sin piedad como hizo con su primo. Al final dijo "Adiós, Axel" en holandés. Así que ése era su ex novio. Se levantó y empezó a marearse. Parpadeó un par de veces y me miró, para luego caer desmayada en el suelo. -Savannah... -dije y me acerqué a ella. Traté de no mirar lo que hizo porque me daba algo de impresión

