Serena volvió al auto y no dijo una palabra en todo el camino de vuelta a casa. -¿Estás bien? -preguntó Ricardo en cuanto estacionó el auto frente a la entrada, ella asintió con la cabeza y bajó del auto. Las palabras de antes no la habían convencido del todo ¿y si volvía a entregarse a él, si le abría su corazón y él la volvía a herir? Algunas veces solo deseaba volver al convento, tomar sus votos y olvidarse de todo en absoluto. Deseaba al menos poder ir de visita, necesitaba un abrazo de alguien que supiera realmente quien era ella. Al entrar en su habitación, fue al closet y al verlo casi vacío, recordó que no había traído de vuelta sus cosas de donde Sharon, en el fondo, algo le decía que Ricardo la decepcionaría de nuevo y así fue. Se cambió y se fue a la cama. Durmió a penas un

