Era su segundo día en la casa de Ricardo Marroquín, en la mañana, ayudó a Luz a estar lista para la escuela, la acompañó en el auto hasta el instituto, y una vez de regreso en casa limpió la habitación de la pequeña, era todo un desastre. A media mañana se encontraba desocupada y aburrida, entonces recordó que no había hablado con Sharon, ni siquiera le había avisado que trabajaba con Marroquín. Corrió a buscar su mochila, en ella estaba su cuaderno, uno nuevo; el viejo cuaderno donde llevaba tiempo escribiendo lo había perdido para siempre. Rebuscó un poco en la mochila, estaba llena del dinero que la hermana Génova le había dado al despedirse de ella, el cuaderno se había ido hasta el fondo, al sacarlo, algo saltó de la mochila y cayó al suelo, dejó el cuaderno a un lado y buscó lo qu

