Sharon con respondía la llamada de Serena, lo intentó un par de veces sin moverse de donde estaba hasta que sintió la mirada de Ricardo sobre ella. Ricardo apartó a la chica y no quitó la vista de Serena, Serena tomó aquel gesto como una invitación, se acercó, lo hizo aunque sabía que debía alejarse, pero esa maldita atracción la hizo caminar como por inercia. -Creo que tú y yo tenemos que hablar -Ricardo arrastraba las palabras -siéntate, te invito un trago -Le hizo una seña al hombre en la barra quien se acercó. Serena no pudo evitar posar la mirada en la chica que lo acompañaba, era joven y bonita, la examinó de pies a cabeza preguntándose por qué Ricardo había ido a caer en sus, estaba vestido como lo que era; un puta, el labial le había manchado el rostro. La chica miró a Ricardo con

