POR DELFINA Pasaron unos pocos días, todos son intrascendentes y la tristeza que tengo en mi alma no me permite ni siquiera sonreír, por compromiso, con los clientes. Huyo físicamente de él, pero los recuerdos son tercos, no se quieren ir, estoy angustiada y siento que mi vida jamás va a cambiar, necesito su amor. Necesito sus besos, mi cuerpo lo extraña, tengo la razón anulada y mi corazón no entiende motivos y mi piel lo necesita. Estoy obsesionada con ese hombre por el cual respiro, y aunque a veces siento que él pone empeño en herirme, otras veces creo que todo depende del destino. Todo es efímero, las veces que estuvimos juntos también lo fueron. Mi amor es eterno y mis ganas de él… son mortales, quiero apagar el fuego que se produce en mi vientre cuando, en las noches, recuerdo

