Sentía mis pulmones colapsar. El respirar comenzaba a ser complicado y doloroso. No me quedaba tiempo y estaba seguro de que nadie lograría salvarme, era casi imposible que aquello pasara. Cierro los ojos y comienzo a recordar. Isabelle siempre aferrada a mi, cuidándome y protegiéndome, aún siendo la hermana pequeña. Jace iniciando peleas que siempre terminaban en risas, incluso ahora. Magnus... con sus hermosos ojos, mirándome por las mañanas, besándome suavemente y luego con pasión. Magnus acariciando y besando. Mi mundo era Magnus y estaba a punto de dejarlo solo. Porque lo haría. Siempre creí que moriría de viejo, con la gente que me quería a mi lado, jamás pensé en morir en un fuego cruzado o en manos de algún criminal y sin embargo aquí estoy. En un at

