Pero Angélica no tardó en sospechar y al ser una persona muy persistente y suspicaz, consiguió descubrir que estábamos manteniendo contactos a sus espaldas y con la participación activa de aquel par de golfas que estaban logrando que Aurelio empezara a recuperar la erección a cuenta de las intensas y largas felaciones que le efectuaban en las sesiones que llevábamos a cabo sin el transexual lo que ocasionó que se enterara enseguida de que, como temía, había estado dando por el culo a Aurelio y que me había acostumbrado a sacarle la minga cuándo estaba a punto de descargar para “explotar” en la boca, el coño ó el culo de una de aquellas fulanas. Enfurecido, nos llegó a atemorizar de tal forma que, poco a poco, consiguió tomar la iniciativa y se volvió muy autoritario por lo que pasé de darl

