Había pasado una semana, una larga y dramática semana, en la que solo escuchaba canciones como kiss me de ed sheeran y por ahí de patéticas y auto destructivas, como diría Roger, dándole dolor al dolor. Y no es que mi relación con mi jefe haya cambiado a gran escala, nuestra relación seguía de lo más normal, todos nuestros dramas, peleas y enfrentamientos para ver quién puede más que quien, seguían cada día, también las bromas y los insultos de mi parte –obviamente –ante cualquier banalidad de la que habláramos, solo exceptuando el hecho de que no volvimos hablar de lo ocurrido y como siempre, para joderme cada vez más, una parte de mi se sentía ridículamente triste por ese hecho. Tanto es mi miseria que e pensado seriamente en tatuarme perdedora en la frente y mostrarlo al mundo, au

