— Lo lamento señor, le digo y miro mis pobres lentes rotos, no sé si ponerme a llorar
— Tenga más cuidado, pudo haberse caído y golpeado, no debería andar corriendo por ahí, sin contar que ha manchado mi traje con su café
tiene razón, lo observo detenidamente y es un hombre extremadamente guapo, con los ojos más lindos que he visto antes, de estatura alta y un cuerpo de infarto, sería el sueño de cualquier mujer, caigo en cuenta que parezco una boba mirándolo, así que rápidamente aparto mi mirada de él y me coloco los lentes, ¡joder se han roto! y están torcidos, el trata de limpiar su ropa y le digo
— Tiene usted razón señor, es que se me hizo tarde, lamento muchísimo haber arruinado su traje, le pido disculpas y me voy casi corriendo
Cuando llego al parqueadero donde deje mi auto, me quito los lentes y se puede decir que están inservibles, quedaron doblados y los cristales se han vuelto mierda, no tengo otra opción que pasar por la óptica y mandar a hacer unos nuevos
Bonita manera de pasar mi día de descanso
Me subo en el auto y como puedo trato de enderezar mis lentes, me cuesta ver de lejos cundo estoy sin ellos, pienso a que óptica ir y recuerdo que cerca de aquí hay una, no sé qué tan buenos sean, pero esto es una emergencia y no creo que alcance a llegar a la óptica que voy siempre
¡Joder! solo a mí me pasa esto y todo por andar correteando, a mi mente llega la imagen del pobre hombre al que llene de café, también pude sentir el olor de su perfume, se ve que es adinerado y vine yo a joderle su día, con suerte más nunca me lo topare, solo puedo sentir vergüenza
Recorro una distancia corta en el auto y llego a un local donde dicen que te entregan los lentes formulados en una hora, ya veremos que puedo conseguir
En el mostrador hay una chica de más o menos mi edad, también usa lentes y se puede decir que son bastante modernos y bonitos, no sé si podía pedir unos así para mí, los que ella tiene son un poco grandes color rosa, a mí me gustarían unos un poco más pequeños y en color n***o, porque mi ropa generalmente es oscura
— Buenos días señorita, ¿en que la puedo ayudar?
Ella me mira sin dar crédito el estado precario de mis lentes, yo sonrió
— Hola, como puedes ver mis lentes han sufrido un accidente y necesito cambiarlos con urgencia, se han caído y se han vuelto añicos
Ella sonríe y ahora entiende mejor la situación
— Entiendo señorita, mi nombre es Carla y con gusto la ayudare a buscar unos buenos lentes que se ajusten a su gusto y a su presupuesto
— Te lo agradezco, me ha costado mucho conducir, un gusto conocerte yo soy Casandra, le respondo
— Lo primero que vamos a hacer es buscar una montura de lentes y luego pasamos con el oftalmólogo para que te realice el examen, te preguntaras porque lo hacemos de esa manera, yo asiento y ella continua, tenemos esta metodología porque hay lentes que no se ajustan al grosor del cristal, puedo ver que tal vez no es tu caso porque los que tenías son bastante delgaditos, peroooo mejor vamos a prevenir
Que chica tan linda, es muy amable
— Vale, yo me dejo guiar por ti, le respondo
Vemos infinidades de lentes y yo sigo con el mal gusto de usar lentes para mujeres de mayor edad, Carla me observa y me dice que podemos buscar algo más moderno pero acorde a mis gustos, yo me dejo ayudar y conseguimos una montura de lentes que va con mi rostro, es de buen tamaño y bastante moderna, me gusta como quedan, mis ojos resaltan mucho más, definitivamente es esa la que me llevare, sé que la dependiente de la óptica se siente feliz por haber logrado tremenda Azaña
Julia y Carla tienen razón, soy una mujer joven y debo andar un poco más a la moda, no para que otros me vean sino por mí misma
— haz hecho una gran elección Casandra, me dice
— Gracias a ti por ayudarme, le respondo
— es mi trabajo, vez que los lentes que elegiste te quedan muy bien
— Si me ha gustado bastante, le contesto
— Ahora vamos a que el doctor los formule
Yo la sigo y entramos a un consultorio donde realizan el examen, puedo decir que es de las cosas que más odio en mi vida, a veces no es tan fácil conseguir mi formula y el examen se convierte en una tortura para mi
No sé cuánto tiempo pasa, pero lo logramos, el médico también me explica que ya estoy en una edad muy buena para considerar operarme, nunca me lo he planteado, pero lo tendré en cuenta
Carla me busca nuevamente y me lleva a una sala de espera, debo esperar una hora para que me los entreguen, me asombra que sea tan rápido, pero hasta ahora estoy muy complacida con el servicio, la chica amablemente me ofrece café y por supuesto yo no me niego
Espero, esperoooo y cuando estoy distraída mirando mi celular Carla llega con mis lentes nuevos, me pide que me los pruebe y ¡Dios! puedo ver mucho mejor que antes, creo que debo agradecer que los otros se hayan roto
— Vamos a pasar nuevamente con el oftalmólogo para que verifique que todo está bien, luego pasamos por caja para que canceles el costo
— Perfecto vamos, le respondo
Como la vez anterior el oftalmólogo me hace el examen visual pero esta vez con los lentes, todo sale perfecto y yo me siento más feliz que una niña con juguete nuevo, me despido del Doctor Rodríguez y quedo en pensarme lo de la operación
Paso por un espejo y me veo diferente, ya no me veo como una dulce abuelita
— Listo, le digo a Carla ¿Dónde debo cancelar?
— Por aquí, me dice
Me lleva un lugar donde está un chico, me entrega mi factura y salieron bastante costosos, pero al ver con tanta claridad, estoy segura de que lo valen y es que pensándolo bien los antiguos lentes eran tan económicos porque nadie más los iba a comprar
Jajajajaja
Pago mi deuda y me declaro clienta fiel del lugar
— Gracias Carla, me han encantado
— Qué bueno Casandra, ya sabes que los compraste con un seguro si llega a ocurrir algún incidente solo avísame, me entrega su tarjeta personal, nuevamente le doy las gracias y me marcho
Julia va a flipar cuando me vea.