— Entonces ¿trabajaras mañana? me pregunta Julia y me saca de mis recuerdos del pasado
— Sí, tengo que acompañar a mi jefa a una reunión importante, para ella es igual si es domingo, le respondo
— Susana te está explotando y lo peor es que tu lo permites Casandra
— No hay opción, sabes la cantidad de hojas de vida que he enviado, le digo
— Si lo sé y con el paro que hay en el país, es aun mas difícil
— Tal vez se asustan cuando ven mi foto, debería probar entregarla sin ella, le respondo y suelto una risotada
— No digas eso Casandra tu eres muy hermosa, solo que no sabes sacarle provecho a esa belleza, me dice
Que linda mi amiga ella me ve con ojos de amor, ella sí que es bonita, es una morena espectacular, cabello corto, con cara angelical y buen cuerpo, ha vuelto loco por ella a más de uno
En realidad Casandra era una mujer con muchos atributos, pero fueron tantas las veces que le dijeron fea que se lo creyó y busco la manera de verse cada día peor, sus cejas estaban gruesas porque no quería sentir dolor, sus lentes correctivos no eran nada modernos y su cabello por lo general lo llevaba recogido con una coleta, sus ropas eran anchas, sencillamente ella no buscaba mostrar nada que atrajera la atención de ningún hombre, de hecho siempre que alguno se acercaba ella salía huyendo, viniera con las intenciones que fuesen, todo gracias al mal juego de un muchacho que no se midió al momento de dañarla
— Nada de hermosa, yo me miro todos los días en el espejo y sé muy bien lo que tengo, y precisamente belleza no es, respondió mientras se comía unas galletas de chocolate
— Si me dejaras un día que yo te arreglara un poco, tienes un rostro hermoso, tu cabello con un buen corte quedaría genial y si compraras ropa de tu talla y no de dos tallas mas, serias la bomba, dijo Julia
Casandra se quedo pensando, pero la respuesta seguía siendo no, tampoco tenía tiempo para andar en esas, muchas veces le tocaba trabajar hasta los domingos, en qué momento podría ir a un salón de belleza o dejar que su amiga hiciera algo por ella, desde que conocía a Julia lo único que permitía que esta le hiciera era que la depilara, de resto nada mas
— Sabes que los temas de belleza no son lo mío, le respondo
— Lo sé, pero que tal si por lo menos te cambias tus anteojos, ya deben estar vencidos, podemos buscar una montura más moderna y que vaya mejor con tu rostro, o mejor aún puedes usar lentes de contacto, así podrías mostrar esos ojazos que tienes
— Mis ojos son bonitos pero están enfermos, dijo mientras reía
— Al menos prométeme que te lo vas a pensar, dijo Julia
— Está bien, te lo prometo ahora voy a lavar mis dientes y a descansar, mañana debo irme bien temprano
— No soporto que tu jefa te tenga de esclava, no es justo que esta semana tampoco descanses Casandra
— Lo sé pero hasta que no consiga nada mejor, no puedo darme el gusto de dejar mi trabajo, respondo
Casandra trabajaba de asistente personal de una alta ejecutiva de una empresa dedicada a la elaboración de calzado, esta empresa era de las más importantes del país y era un privilegio poder entrar a trabajar allí, su jefa se llamaba Susana, no era mala persona, por el contrario era muy noble, el problema que tenia era que estaba adicta al trabajo desde que había perdido a su madre, era una mujer soltera, nunca formo una familia y ahora estaba sola, su desahogo era trabajar y trabajar, el gran detalle es que arrastraba a Casandra con su obsesión
Muchas veces Casandra sentía que no podía mas pero tal vez por el afecto que le tenía a Susana le daba pena dejarla sola, evitaba decir algo o tal vez por miedo a perder su trabajo, llevaba trabajando allí poco más de dos años y tenía un buen salario, podía darse el gusto de ayudar a su familia, también de vivir bien y ahorrar para tener un futuro tranquilo
— Tienes razón, yo he tratado de conseguirte algo en la empresa donde trabajo pero es difícil, el señor Meyer está a punto de retirarse creo que su hijo va a tomar el cargo de presidente, yo no lo conozco pero dicen que es un hombre autoritario y muy guapo, aunque es nacido aquí en España tiene el carácter alemán de su padre, ya veremos qué pasa cuando llegue, ahora andaba entregado a su familia creo que hace unos meses nació su hija, me cuenta
— Qué bueno, me encantan los niños, sabes que en mi tiempo libre de la universidad hice el curso para trabajar como niñera, recuerdas a Ángel el bebe que cuidaba en la casa de su abuela, es un encanto, no supe más de su familia porque se fueron a Barcelona
Cuando Casandra estaba a mitad de sus carreras universitarias su papa tuvo problemas económicos, lo que la llevo a hacer un curso intensivo para trabajar como niñera, eso la ayudo en más de una oportunidad, hacia de canguro a muchas madres y con eso pudo obtener algunos ingresos para seguir costeando sus estudios
— Si lo recuerdo, responde Julia
— Ahora si a descansar conociéndonos podríamos pasar toda la noche aquí conversando
— Descansa, mañana me encargare de lavar nuestra ropa, dice Julia
— Bien, gracias hermosa, ¿Qué haría yo sin ti?
Se despidieron y Casandra se marcho a dormir, su domingo seria de mucho trabajo.
Nada peor que despertar temprano un domingo, pero si el deber llama no tenemos opción, me ducho rápidamente, al salir del baño me visto y luego me peino, como no uso maquillaje no es mucho lo que tardo en arreglarme, como cereal con frutas para desayunar y me marcho, que envidia siento al saber que Julia está descansando, pero como ella bien lo dice esta es mi decisión
Voy al estacionamiento y busco mi carro, un escarabajo rojo de 1974 fabricado en Alemania, muchos me dicen que lo cambie por un carro más nuevo, pero yo me niego, no es por ser una tacaña, más bien es por un valor sentimental, de hecho hace poco lo mande a reparar y también lo pintaron completo, quedo demasiado hermoso mi bebe, me subo y lo enciendo, como todos los días lo trato con mimo y le digo “aquí vamos de nuevo Roco es hora de irnos a conquistar el mundo laboral”
Recorro la gran vía y luego llego a casa de mi jefa, allí dejo a Roco en el estacionamiento porque nos iremos en su carro, es más cómodo para las dos
A lo lejos veo venir a Susana, ella me permite llamarla sin formalismos, cada día la veo más delgada desde que pedio a su madre todo lo que hace es trabajar, me duele mucho verla así, es una mujer joven de apenas treinta y seis años, siempre va de punta en blanco y es bastante bonita, pero al igual que yo no quiere darse la oportunidad en el amor, bueno ella en realidad es porque no quiere, mi caso es por ser fea no tengo mucho para elegir
— Hola Casandra, siempre tan puntal
— Buenos días, eso es una gran virtud, le respondo
— Perdón por hacerte trabajar hoy, pero era el único día que la señora Marta podía recibirnos
— Lo entiendo jefa
— Como has venido hoy quiero que descanses mañana, me dice
Cuando la escucho me sorprendo, para ella los lunes es un día indispensable e imposible faltar
— Sé que estas sorprendida querida, pero te lo mereces, así que lo tomaras y no se diga más, es una orden Casandra
Yo sonrió y asiento
Mañana podre descansar “Yupiiii”
Nos subimos a su carro y nos marchamos a casa de una de las clientes más importante de la empresa para la que trabajamos, el trayecto es corto en menos de veinte minutos ya estamos llegando
Nuestra clienta nos atiende de maravilla, su casa es de ensueño y lo más hermoso son sus perritos, mi jefa y ella hablan y pasadas unas tres horas por fin llegan a un acuerdo, cuando pienso que ya nos marcharemos nos invita a almorzar
Una vez terminamos nos marchamos a casa de mi jefa, todavía hay muchos papeles que revisar, prácticamente pasamos todo el día trabajando, pasada las seis de la tarde me voy a casa, estoy literalmente muerta de cansancio, cuando llego mi amiga Julia no está, supongo que salió de compras o esta de paseo con Pablo un chico con el que está saliendo, yo solo quiero ducharme y descansar, como no trabajo mañana podre ver una película, después de ducharme me coloco una pijama y me acuesto a ver televisión
No sé cuánto tiempo ha pasado pero cuando me despierto escucho a Julia que esta haciendo algo en la cocina, me levanto y la saludo
— Llegue hace no sé cuánto tiempo, me duche y cuando comencé a ver televisión caí fue en los brazos de Morfeo
— Si llegue hace más de una hora y te vi tan rendida que te deje descansar
— Gracias bonita, la buena noticia es que mañana estaré de descanso, ¿Qué te parece?
— Me parece genial que puedas descansar amiga, te lo mereces
Sirve café para las dos y comemos un poco de pan relleno, los domingos no acostumbramos a cocinar
Conversamos de muchas cosas y aunque dormí como oso ya quiero descansar, mi amiga me dice que trabajara un rato en su computadora
— Que descanses bonita, le digo
— Tú también hermosa y disfruta tu día libre
Salgo directo a la habitación y apenas coloco mi cabeza en la almohada quedo rendida.