Elizabeth apretó sus labios ligeramente, ya no es Liz, ahora es Eli. Mirando a Jacob asintió. —Déjanos a solas, por favor, Jacob. —Volvió la mirada a Christian. —Y por favor, no permitas que nadie nos interrumpa. —Chris pasó saliva con dificultad, todavía se le hace imposible acostumbrarse a su frialdad. —Sí, señora. —Jacob salió del despacho cerrando la puerta tras de él y tal como se lo ordenó su señora, se paró frente a la puerta listo para despachar a quien se acercara. —Me amenazaste. —Eli estampó el periódico en el pecho de Chris una vez él se paró frente a ella. —Me dijiste que me alejara de ti y de tu familia porque de lo contrario lo iba a lamentar. —Lo miró a los ojos tratando de no mostrar su dolor. —Me mantuve lejos de todos. —Apretó la mandíbula para no llorar. —No salí ni
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