Malek Unas semanas después. —Tiene quince minutos. —Gracias. Tomé asiento frente al grueso ventanal que se encontraba frente mí y me dispuse a esperar, no pasaron más de cinco minutos cuando escuché la puerta abrirse. Varick Bauer apareció frente a mí, su porte elegante que lo caracterizaba había desaparecido, ahora el sujeto que tenía frente a mí no era ni la sombra de lo que él había sido en el pasado. Un lamentable final para un sujeto como él. Su rostro reflejaba miles de emociones, pero ninguna era de asombro, después de todo era costumbre verlo cada semana después de todo yo me ofrecí como su abogado desde que inició el proceso. Todavía recuerdo cuando me vio por primera vez, la expresión de asombro nunca abandonó su rostro al contrario mío, yo solo quería matarlo ya que por su

