Francescca Malek permanecía en silencio sentado en el borde de la cama, era como si no encontrara las palabras correctas y eso me preocupaba, ya que, temía que lo que fuera decirme terminara por lastimarme más de lo que ya lo ha hecho. —¿Qué vas a decirme? —Dije rompiendo el silencio. —Te diré quien soy realmente. Mi corazón se estremeció con esa frase, por fin descubriría quien se ocultaba detrás del misterioso Malek Eljal. —¿Y quién eres? —Un mafioso. De un momento a otro la fuerza abandonó todo mi cuerpo y todo a mi alrededor comenzó a dar vueltas. No puede ser, él no, él no puede ser parte de lo que yo tanto odio. —Francescca —Malek me sujetó antes de que mi cuerpo tocara el suelo y me colocó sobre la cama. —¡Suéltame! ¡No me toques! —El hecho de pensar todo lo que ha hecho me

