La Degradación del Paladar El amanecer del segundo día en la isla trajo consigo el desafío de la Regla Cuatro: No más Porsches. Los activos en esta isla son el agua, la tierra y la comida. Para Aarón Vera, el hombre que solo había conocido la alta cocina, esto significaba enfrentarse a un frigorífico abastecido solo con provisiones básicas y productos frescos de la isla. Vale lo encontró en la cocina, mirando un manojo de cilantro con la misma confusión con la que miraría una hoja de ruta escrita en chino. —Dueña Secreta—, dijo Aarón, su tono mezclado entre la exasperación y el asombro. —Esto no es comida. Esto es forraje. ¿Dónde están los filet mignon madurados en seco? ¿Dónde está el sommelier?— —Regla Cuatro, Halcón. Aquí el sommelier eres tú, si encuentras una palmera con vino de p

