La Vigilancia se Vuelve Mutua El cuarto día en la isla marcó la formalización de la Regla Cero (Yo soy tu sistema de seguridad. Y tú eres mi ancla de realidad). Aarón y Vale se dedicaron a un entrenamiento de campo extenuante, lejos de la comodidad de la villa. El objetivo era que Vale no solo aprendiera a defenderse de un atacante, sino que también se convirtiera en un par de ojos y oídos para Aarón. —El Cuervo no vendrá por la entrada principal—, explicó Aarón, mientras caminaban por el Sendero del Mango, la zona más densamente cubierta de la propiedad. —Vendrán por el mar, usando el terreno como cobertura. Tu misión es detectar cualquier eco, cualquier anomalía que mi mente, entrenada en números, pueda pasar por alto.— Vale, equipada con ropa de camuflaje ligera y su cámara (la Regla

