CAPÍTULO TREINTA Y TRES Cassie estaba estupefacta por el giro que habían dado los hechos. El contenido incriminatorio de las palabras de la mujer misteriosa ponía todo en una perspectiva completamente diferente. El hecho de que Pierre la hubiese estado llamando en un teléfono secreto, que había descartado poco tiempo después de la muerte de Margot, era una bomba. —¿Qué hiciste cuando la escuchaste hablar? —Le preguntó a Marnie. Cassie puso una mano sobre la mesa, la solidez de la madera al tacto la tranquilizaba, y la conectaba con la tierra cuando todo lo demás parecía vertiginosamente incierto. —Desconecté la llamada. Supe en ese instante que si Pierre descubría que había encontrado el teléfono, estaría en serios problemas. Tuve la tentación de volver a arrojarlo a la basura y hacer

