CAPÍTULO II.-3

1984 Palabras

¿Cómo podía él estar tan seguro de eso?, nunca me dijo por qué podía asegurarlo con tanta firmeza, pero sí puedo decir, porque le conocía muy bien, que él al menos lo creía, y no tenía ni un ápice de duda. >>>> Esperando a que amaneciera para emprender el viaje, repasé todo lo que llevaba en mi querida mochila, esa que casi desde el principio me había acompañado. Es tan cómodo, llevar todo lo necesario tan a mano, que desde que la vi en aquella tiendecita del aeropuerto una vez, en que no había llegado el avión que nos tenía que llevar, pues se tuvo que retrasar su salida, del otro aeropuerto, por una tormenta que estaba cayendo en esos momentos. Bueno, dando una vuelta por las tiendas, no sé, para pasar un rato distraído, la descubrí en aquel rinconcito, como medio escondid

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR