CAPÍTULO II.-4

2035 Palabras

—Te están llamando por teléfono —escuché en la puerta de mi habitación que me decía mi madre una mañana. —¡Voy volando! —dije, pero nunca imaginaría la sorpresa que me esperaba. —¡Señor Gómez!, ¡Buenos días! —fue lo primero que escuché al coger el aparato. —¡Don Carlos! —dije sorprendido—. Nunca le había oído su voz por teléfono, pero esa forma peculiar de hablar era inconfundible. —Buen oído tiene usted —me dijo a modo de contestación. —¿Qué desea?, me extraña mucho su llamada —le dije un poco cortado, aun sin salir de mi asombro. —Mire, como supongo que estos días estará usted un poco más libre, me gustaría que, a ser posible, sólo si le parece bien, no quiero que lo tome como una obligación. —Sí, dígame, ¿Qué desea? ¿Qué necesita? —le contesté. —Bueno, si le parece, podíamos ver

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR