CAPÍTULO XI-2

1976 Palabras

—¿Puedo preguntar quién es usted?— preguntó Sir Héctor. —¡Soy el Marqués de Chard!— fue la respuesta. —¡Chard!— exclamó Sir Héctor—, entonces, ¿qué hace mi sobrina aquí?— se detuvo y agregó en forma desagradable— ¿O es ésa una pregunta indiscreta? Esperaba muy poco de esta muchacha, porque siempre ha sido un problema para mí, pero no pensé que tan rápidamente fuera a convertirse en una ramera. —Su sobrina— dijo el Marqués en tono helado—, y si ese parentesco la une con usted, doy a Melinda mi más sentido pésame, me ha hecho el honor de casarse conmigo. Y en esas circunstancias, debo exigirle que se disculpe ante ella. —¡Casarse! ¿Se ha casado usted con ella? ¡Caramba!— Sir Héctor pareció a punto de ahogarse y, en un segundo, su furia se evaporó—, yo no sabía. ¡El Marqués de Chard, vaya

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR