BRUNO Llegué a mi casa por la madrugada. David había pasado una buena parte de la noche tratando de que me moviera de la lluvia, pero no había tenido éxito hasta dos horas después, cuando la lluvia paró un poco. Me subió la auto, prendió la calefacción y me condujo a un hospital para que me revisaran. Por más preguntas que me había dicho solo había respondido con un "mmmjuu" entre los labios. Los médicos me hicieron cambiar de ropa, que aparentemente David traía para mí, me dieron a tomar un té, y revisaron mis signos vitales. Tal vez mi cuerpo estaba bien, pero mi corazón no. No sé en qué momento llegué a mi casa, no supe cómo fue que terminé en otra habitación, pues no quería esa noche oler su olor que había dejado entre las sábanas, y torturarme con imágenes de ella cuando hicimos

