Habíamos llegado a la ubicación actual del clan. Al estar en constante movimiento, no permanecían más de un mes en el mismo sitio. Siempre eran nómadas. En ese entonces, se encontraban en Blackwater, Florida. Nos adentrábamos en el bosque, en su búsqueda. —Están advertidos. No os harán daño alguno, pero os recomiendo no tocarles las narices —comentó Louis, mirando por un segundo a Caleb. —Está bien, seré un chico bueno. Pero, ¿Al menos puedo meterme contigo? —se burló. —Supongo que tendré que soportarlo —rodó Louis los ojos. Todos soltamos una pequeña risa. Entonces, Louis me atrajo a él y me miró mientras andábamos. —¿Estás bien? Sé que podrá resultar un poco abrumador. Eres nueva en todo esto y lo comprendo... Asentí, comprendiendo su preocupación. —Creo que podré encajar una rare

