El frío y húmedo suelo fue lo primero que sentí. Mi cuerpo tembloroso, mis manos inseguras palparon aquella superficie. Cuando logré abrir los ojos, no comprendí en absoluto dónde me encontraba. ¿Estaba en el bosque? Sentí un escalofrío por todo el cuerpo. Al darme cuenta, comprendí que estaba completamente desnuda. ¿Qué pasó anoche? Intenté recordarlo, pero tan sólo podía recordar dolor; la transformación. La voz de Louis llamándome. Y luego, nada. Había sobrevivido a mi primera transformación. —¡Nora! —escuché a lo lejos. Era la voz de Louis. Un suspiro de alivio se escapó de mis labios. Me reincorporé como pude, quedando sentada. Alcé mis rodillas y las abracé, cubriéndome. No me costó escucharle, de hecho lo sentí distinto. Comprendí entonces. Al recobrar un poco más el sentido,

