Michael estaba conduciendo el auto, cuando se percató de que alguien los seguía, Manuel estaba como copiloto y Antonio estaba en las sillas de atrás. —No sé si estoy paranoico, pero creo que nos siguen. —Sigue conduciendo normal, tratemos de desviar, entrar a algún restaurante para ver si en verdad nos está siguiendo—contestó Manuel. Michael llevó el auto hasta el parqueadero de un restaurante, los hombres se bajaron y observaron que el auto que los seguía se detuvo en la siguiente cuadra. —Esto no me gusta, llamaré a Zack, es mejor no ir a ver a Álvaro por ahora. —Si Michael, es lo mejor, Zack y Leonardo realizaron varias paradas y cambiaron de auto para evitar que los siguieran, me pareció exagerado, pero al ver que no siguen a nosotros es mejor ser precavidos —dijo Antonio mientras

