-Amor, necesito ponerme de pie nena. Le digo que sí con la cabeza, nos ponemos de pie y Bennett me indica que me sujete de una barra de metal grande que hay dentro del baño. Sale de la regadera, desnudo, escurriendo agua y dejando un camino de agua hasta llegar y detenerse, haciendo un charco de agua que le escurre por todo el cuerpo, llega y toma un teléfono que está frente a mí, junto al enorme espejo que está sobre el lavabo, que por cierto ni había notado, lo descuelga, presiona un botón y veo que habla con alguien, cuelga y regresa rápidamente. -Nena debemos bañarnos y salir rápidamente. Le digo nuevamente que sí con la cabeza y Bennett procede a ponerme shampoo y tallarme con jabón todo el cuerpo, mientras me enjuago, él hace lo mismo y cuando estoy lista, me dice: -Cariño, pont

